
Las calles de México son mucho más que espacios de tránsito: son escenarios de tradición, color y vida cotidiana. En ellas conviven celebraciones, mercados, movilidad urbana y el ir y venir de millones de personas. Para que todo esto suceda con seguridad, la señalización vial se convierte en un lenguaje común que protege a peatones y conductores, manteniendo viva nuestra cultura en cada esquina.













